ACCOE estima una caída del 24% en la producción nacional de cereales de otoño-invierno para la campaña 2026/27

Según estas primeras previsiones, la producción nacional de cereales de otoño-invierno se situaría en torno a los 16,5 millones de toneladas, lo que supondría un descenso aproximado del 24% respecto a la excelente cosecha registrada en la campaña anterior.

La reducción afectaría de forma generalizada a la mayoría de cultivos y regiones productoras, especialmente al trigo blando y la cebada. En concreto, respecto a estos dos cultivos principales, ACCOE estima una producción de algo más de 6,2 millones de toneladas de trigo blando frente a los más de 7,8 millones del pasado año, mientras que la cebada se situaría en torno a 7,5 millones de toneladas frente a los casi 10 millones obtenidos en 2025/26. El trigo duro registraría una de las mayores caídas porcentuales, con una producción ligeramente superior a las 560.000 toneladas.

Entre los principales factores que explicarían este descenso destacan las elevadas temperaturas registradas durante fases clave del desarrollo vegetativo de los cultivos, así como la irregular distribución de las precipitaciones en buena parte de las zonas productoras.

No obstante, ACCOE quiere poner especialmente el foco en la limitada fiabilidad de los datos oficiales de superficies actualmente disponibles. La organización recuerda que las últimas cifras publicadas por el Ministerio de Agricultura corresponden al mes de enero de 2026 y, por tanto, presentan un importante desfase temporal que no refleja adecuadamente la realidad observada actualmente sobre el terreno.

En este sentido, las observaciones realizadas a pie de campo por ACCOE apuntan a una reducción de superficies sembradas superior a la recogida en las estadísticas oficiales, especialmente significativa en Castilla y León, principal región productora nacional. Esta circunstancia podría implicar incluso nuevas revisiones a la baja de las cifras de producción conforme avance la campaña.

Por comunidades autónomas, Castilla y León seguiría concentrando el mayor volumen productivo nacional, aunque con importantes descensos en la mayoría de cultivos, especialmente en cebada y trigo. También se observan reducciones relevantes en Andalucía, Castilla-La Mancha, Extremadura y Cataluña.

        

 

 

 

 

Según estas primeras previsiones, la producción nacional de cereales de otoño-invierno se situaría en torno a los 16,5 millones de toneladas, lo que supondría un descenso aproximado del 24% respecto a la excelente cosecha registrada en la campaña anterior.

La reducción afectaría de forma generalizada a la mayoría de cultivos y regiones productoras, especialmente al trigo blando y la cebada. En concreto, respecto a estos dos cultivos principales, ACCOE estima una producción de algo más de 6,2 millones de toneladas de trigo blando frente a los más de 7,8 millones del pasado año, mientras que la cebada se situaría en torno a 7,5 millones de toneladas frente a los casi 10 millones obtenidos en 2025/26. El trigo duro registraría una de las mayores caídas porcentuales, con una producción ligeramente superior a las 560.000 toneladas.

Entre los principales factores que explicarían este descenso destacan las elevadas temperaturas registradas durante fases clave del desarrollo vegetativo de los cultivos, así como la irregular distribución de las precipitaciones en buena parte de las zonas productoras.

No obstante, ACCOE quiere poner especialmente el foco en la limitada fiabilidad de los datos oficiales de superficies actualmente disponibles. La organización recuerda que las últimas cifras publicadas por el Ministerio de Agricultura corresponden al mes de enero de 2026 y, por tanto, presentan un importante desfase temporal que no refleja adecuadamente la realidad observada actualmente sobre el terreno.

En este sentido, las observaciones realizadas a pie de campo por ACCOE apuntan a una reducción de superficies sembradas superior a la recogida en las estadísticas oficiales, especialmente significativa en Castilla y León, principal región productora nacional. Esta circunstancia podría implicar incluso nuevas revisiones a la baja de las cifras de producción conforme avance la campaña.

Por comunidades autónomas, Castilla y León seguiría concentrando el mayor volumen productivo nacional, aunque con importantes descensos en la mayoría de cultivos, especialmente en cebada y trigo. También se observan reducciones relevantes en Andalucía, Castilla-La Mancha, Extremadura y Cataluña.

        

 

 

 

 

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